Criticando al Gobierno
Escrito: 30 marzo 2007 | Categoría: GeneralEn estos tiempos de fuerte controversia política no me decanto ni para un lado ni para otro. Pero al menos en el campo del ahorro energético y energías renovables quiero dar mi opinión.
Este Gobierno socialista, llegó al poder prometiendo más atención al medioambiente y apostando por las energías renovables. Zapatero se define como antinuclear y hace poco, delante de las cámaras, se apuntó al apagón de 5 minutos por el ahorro energético.
Sin embargo, hay temas en los que han obrado mal, al menos en mi opinión.
1º.-
En primer lugar, han retrasado la entrada en vigor del nuevo Código Técnico de Edificación tanto como les ha sido posible. Esta reglamentación mejora el aislamiento térmico de los edificios y obliga a instalar energía solar en edificios de nueva construcción. Debería haber sido aprobado durante el Gobierno de Aznar.
Es lógico que estas medidas incrementen ligeramente el precio de la vivienda, aunque esta inversión se amortiza a largo plazo, por el ahorro de energía. Los constructores clamaron al cielo y el Gobierno se ha dejado amedrentar. El precio de la vivienda es un tema muy sensible, así que han retrasado la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación.
La entrada en vigor definitiva se produjo el pasado septiembre de 2.006, para los temas de eficiencia energética.
2º.-
Otro tema candente y todavía no resuelto, se refiere a las primas aplicadas a la electricidad producida con energías renovables. Los Gobiernos anteriores diseñaron un sistema de primas que permiten vender a la red eléctrica la electricidad producida con energía eólica, energía solar y otros recursos.
En principio, las primas se diseñaron para ayudar a rentabilizar las inversiones en energías renovables. Ningún empresario va a invertir en una instalación que tardará 50 años en amortizarse, así que se subvenciona el kilovatio-hora producido para conseguir amortizar antes la instalación.
Con el avance de la tecnología y los procesos productivos, los generadores eléctricos basados en energías renovables están bajando de precio. Lógicamente, las ayudas públicas deberían reducirse de forma paralela, para que las rentabilidades de las inversiones se produzcan en unos 10 o 15 años, pero no en menos tiempo. Como dijo el anterior Ministro de Industria, "se están forrando".
Lo lógico hubiera sido cambiar las tarifas de una forma ordenada, ajustándose a la realidad industrial, con un criterio no retroactivo, que no afectase a las instalaciones ya en marcha, sino a las futuras instalaciones.
En vez de eso se publica un Real Decreto Ley el pasado julio de 2.006, de una forma totalmente inesperada. Anuncia que las tarifas van a cambiar, que se revisarán probablemente a la baja, y se deja al sector pendiente de la publicación de un nuevo Real Decreto que anunciará las nuevas tarifas.
El pasado diciembre se filtró un borrador del nuevo Real Decreto, según el cual la bajada de tarifas no es grave. Pero sí tiene dos factores alarmantes: aplicar retroactividad a instalaciones ya en funcionamiento y anuncia una revisión de tarifas en pocos años.
Estas medidas han dejado una fuerte sensación de inestabilidad en el sector. Para atraer al inversor a las energías renovables es necesario crear un ambiente de estabilidad tarifaria, que garantice un plazo de amortización razonable.
No se trata de "forrarse". El inversor sólo quiere saber que va a recuperar su dinero en un plazo razonable.
Pues el Gobierno Socialista ha conseguido exactamente lo opuesto. Irónicamente, pone en peligro los logros de los Gobiernos anteriores.
El nuevo Ministro de Industria, ha anunciado recientemente que en un par de meses se publicará el Real Decreto que establece las nuevas tarifas. Algunas posturas se han relajado, pero el daño está hecho: el sector sabe que el Gobierno puede sacar el hacha para reducir las tarifas de forma arbitraria y cuando lo considere necesario. Se ha dañado la confianza del inversor.
¿La razón de todo este embrollo? Dicen las malas lenguas que el sector eólico proporciona fuertes beneficios a las empresas eléctricas, y en estos tiempos revueltos de fusiones y opas, se ha convertido en un peón en el tablero de las negociaciones entre el Gobierno y las eléctricas.
3º.-
El Gobierno está satisfecho por haber reducido el consumo energético en 2.006, respecto al de 2.005. No estoy muy al tanto de las iniciativas del Gobierno por el ahorro energético, pero sospecho que el ahorro se ha debido a un menor gasto en climatización, gracias a un verano menos caluroso y a un invierno menos frío que en 2.005.
No es más que una sospecha, pero de ser cierta, el Gobierno se coloca una medalla que no se merece.
Finalmente, por poner algo positivo en la balanza, creo que el Gobierno de Zapatero sí tiene intención de trabajar en favor de estos temas, aunque se hayan encontrado con piedras en el camino que no han sabido sortear.
Supongo que soy un impaciente y que, como se dice, las cosas de palacio van despacio. Pero tengo la impresión que a este Gobierno le gusta mucho salir en la foto y le cuesta cumplir sus promesas.
Actualización 2/4/2007: respondo a un comentario en la anotación.
Puede que no me haya expresado correctamente. Estamos en una época de fuerte polarización política. Pero criticar al Gobierno no significa estar de acuerdo con la oposición.
Las gestiones del Gobierno del PP respecto a las energías renovables distan mucho de haber sido perfectas. Pero los Socialistas nos venden una imagen progresista y ecologista, que no cumplen.
Los simpatizantes del PP quieren convencernos que los Socialistas, como funcionarios son incompetentes. Puede que tengan razón, no lo sé. Lo que parece es que no ponen facilidades a las energías renovables, sino zancadillas.